Por muchos años, la
plasticidad del cuerpo humano se ha manejado a voluntad. Nuestros ancestros lo
hacían parecer fácil. Los mayas, con sus cabezas características, las francesas
con sus corsés y sus cinturas espectaculares como consecuencia. Algunas tribus
africanas, con la elongación de los cuellos en las “mujeres jirafa”, las
japonesas en los pies de la Geishas.
Ahora, los
Ortodoncistas hacen maravillas con nuestros dientes, basta con meterse a
Internet y nos encontraremos con una gama de efectos al respecto.
No pasaremos por alto a
los contorsionistas y su cutix laxa, los efectos de elasticidad de los niños
con síndrome de Down y una gama de malformaciones congénitas que van desde la
acondroplasia hasta la acromegalia. Los efectos obstétricos al estar el útero
presionando alguna parte del cuerpo del producto. Me he encontrado con
pacientes de las costas de México, con su espalda malformada por la hamaca.
Pacientes con enfermedades ortopédicas profesionales debido a su trabajo. Las
manifestaciones ortopédicas por una mala higiene postural.
Es impresionante, la cantidad de personas de todas las
edades que tiene este tipo de complicaciones y que pudieron haberse prevenido
en etapas tempranas con un diagnóstico oportuno o un buen consejo, una
recomendación para que ellos acudieran a resolver sus problemas para no llegar
a estos extremos. No dejar que tus pacientes o amigos lleguen a esos extremos
clínicos es uno de los objetivos.
El proceso de
Alineación Corporal sin Cirugías se basa en los principios de ésas
alteraciones. Mi trabajo esta en la plasticidad del cuerpo humano, en hacer de
cada articulación: un trozo de plastilina o de arcilla que, habremos de moldear
con un objetivo: mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
De que sirve hacer
diagnósticos ostentosos si no pudiéramos hacer nada por algunos. Pacientes tardíos: Son
aquellos que, por algún motivo, no fueron tratados desde recién nacidos.
