Signo
de compensación sicomotriz.
Este signo, corresponde
a una coordinación del eje neurológico de respuesta rápida manifestada en un
reflejo condicionado en el acto de la marcha. Este puede ser negativo, cuando
no está presente y positivo, cuando éste se manifiesta.
Equivale a las expresiones
de mecanismos previamente aprendidos, en la marcha, y sus manifestaciones
corporales. Este dato no lo he logrado encontrar en informaciones relacionadas
a pruebas de marcha, por lo tanto, puedo considerar también como una aportación
para la exploración física de la dinámica de marcha.
Cuando un niño(a),
aprende a caminar, su cerebro registra los elementos compensatorios de
equilibrio, dirección, traslación y dominio de la velocidad de ésta al caminar
rápido y correr. Todos estos elementos, están dominados y perfeccionados a lo
largo de la maduración cerebral y crecimiento del niño(a). Al igual que el
lenguaje, el aprender a escribir, se vuelven rutinarios y de respuesta rápida
al ser solicitados en las actividades cotidianas. Por lo tanto, un individuo
que ha aprendido a escribir con la mano derecha, puede ser condicionado a
escribir con la izquierda y a hacerlo perfectamente volviéndose ambidiestro. De
esta manera, el aprendizaje paulatino y gradual se vuelve, en nuestro caso, la
marcha, susceptible de ser modificada.
Prueba
clínica de la marcha:
Solicitaremos al
paciente que se ponga de pie, con los tobillos juntos. Es importante no
mencionarle nada en relación a los brazos y las manos. Sin embargo, nuestra
observación se centrará en los movimientos involuntarios de éstas.
Al pedirle que dirija
la punta de los pies hacia afuera en forma simétrica a unos 20º externos,
observaremos los movimientos de las manos, los dedos y los brazos. Al hacer
este movimiento de los pies, lo normal es que no exista otro movimiento de los
miembros superiores. Entonces clasificaremos la prueba como negativa o normal.
Solicitaremos que el
paciente inicie en esa posición de los pies el proceso de marcha, siguiendo una
línea recta, aproximadamente 10 pasos para cada pie. Además de la forma de
caminar, observaremos el movimiento de los miembros superiores, la dirección de
los dedos de las manos y la dirección de las manos, cuando el paciente avanza,
podremos observar que no debe de existir ningún movimiento anormal en la forma
de hacerlo, esta segunda etapa de dinámica de la marcha, la clasificaremos como
negativa o normal., si el paciente no ha hecho ningún movimiento anormal de los
miembros superiores.
Prueba positiva o
anormal. Mira sus manos cuando el problema esta en sus pies.
Existen tres niveles de
marcha anormal: leve, moderada y severa.
Va a estar calificada
por el grado de manifestaciones de los elementos corporales de compensación:
Leve…si los movimientos se
concentran en los dedos de las manos, estos pueden ser en contractura o
flexión. Generalmente interactúan los dedos índices de cada mano.
Moderada:
además de los movimientos de los dedos de las manos, se agregan los movimientos
de las articulaciones de la muñeca, estos pueden ser en aducción, abducción o
rotación completa, seguida por los movimientos de los brazos y los codos,
incluso hasta los hombros.
Severa:
además de lo anterior, se agregan movimientos anormales de las piernas, en
especial, la articulación de las rodillas, flexionándolas o poniéndolas en forma
de espasticidad. La marcha se
torna robótica y con
gesticulaciones generalizadas, acompañadas de pérdida de equilibrio, al grado
de que el paciente se rehúsa a seguir haciéndola ya que le resulta imposible
controlar sus movimientos involuntarios.
Cualquiera de estas
alteraciones, se clasifican como prueba positiva, acompañándola del grado o
nivel Leve, moderada o severa. La prueba de Marcha. Solicita a tu paciente que una sus pies a nivel de los
tobillos, que separe la punta de los pies a una distancia no mayor a 45 grados.
Acto seguido, que camine es esa posición.
Observa sus manos, podrás notar un leve movimiento en los dedos hasta una
torsión exagerada de sus brazos que se prolongan a sus miembros inferiores y
las rodillas, al grado de no poder hacerlo más. A este efecto lo he denominado
Compensación sicomotriz. Es positivo, cuando esta presente y puede ser leve,
moderado o severo, dependiendo de los movimientos del resto del cuerpo. Es
negativo cuando no está presente.
Prueba positiva Grave. Se le denomina prueba positiva Grave, cuando el paciente
en forma involuntaria mueve, además de los dedos de las manos, gira las
articulaciones de las muñecas, ya sea en aducción o abducción, así como los
brazos y antebrazos. También flexiona las rodillas y su marcha se torna
robótica, al grado de dar pasos exageradamente cortos y se acompaña o no de pérdida del equilibrio. En el efecto de
compensación sicomotriz, por lo regular su marcha se vuelve intolerable para el
propio paciente e impide que la siga haciendo.
Por ser mecanisos de marcha susceptible de ser
modificada con una reeducación dinámica con patrones normles de la marcha,el o
los pacientes pueden adoptar marchas ortopédicas con disciplina y dedicación.
Ejercicios durante cinco minutos varias veces al día sobre un tapete de marcha o
juegos terapéuticos en caso de los niños que motiven la forma correcta de
caminar.
Siempre el médico o el rehabilitador tendrá mas
opciones a las sugeridas que ya antes haya experimentado y deben de ser sumadas
a las sugeridas en éste manual. El efecto multidisciplinario suma los elementos
necesarios para el beneficio del paciente. Las disciplinas pueden alternarse
con éste método que en lo particular me ha dado excelentes resultados.
Los objetivos son dos principalmente. El tener una
marcha ortopédica y el de suprimir todos los efectos adversos ya descritos en
la marcha leve, moderada o grave en rotación interna referida a las mímicas con
los miembros inferiores.
Comentario
adicional a la prueba de marcha.
Cuando voy a revisar a
los escolares, les pido que asistan en short, arriba de las rodillas, hagan una
fila en su patio de recreo o cancha deportiva. Les solicito que hagan la prueba
de la marcha y que caminen en línea recta, los hallazgos son increíbles, un
gran porcentaje de niños(as), tienen una gran deficiencia en la coordinación de
su marcha. Posteriormente hago un examen mas personalizado en cada niño, los
resultados se los hago saber a sus profesores y ellos a los padres de familia.
Esta incoordinación, les impide hacer ejercicio correctamente, ya que se tropiezan, caen o pierden el equilibrio. Les advierto que se arma un gran espectáculo para ellos mismos y el desorden se generaliza. La prueba es muy simple y con resultados muy sorprendentes. Los invito a que la lleven a cabo en las escuelas de sus hijos o sus amigos.
Debemos evitar, al hacer la prueba, manifestar señalamientos o risas directas al hacer las gesticulaciones. El niño(a), puede creer que nos estamos burlando de sus actitudes de marcha y se rehusará a repetirlo.
